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Código de Etica.

APROBADO EN LA ASAMBLEA NACIONAL EXTRAORDINARIA CELEBRADA EL DÍA 7 DE NOVIEMBRE DEL 2000.

CODIGO DE ÉTICA DE LA ASOCIACIÓN MEXICANA DE PROFESIONALES INMOBILIARIOS, A.C.

SECCIÓN PRIMERA. RELACIONES CON EL PÚBLICO.

Artículo 1°. Es deber primordial de todo profesional inmobiliario el instruirse dentro de su especialidad: Bienes Raíces.

Es por tanto  obligación  del buen  profesional  inmobiliario  el estar al día de todo  lo relacionado  con  su  campo  de  acción,  informándose  de  los  cambios  que  puedan afectar  la propiedad  inmobiliaria  no solo dentro  de su ciudad  sino de la nación  en general. Con los conocimientos  que adquiere estará en aptitud de contribuir hacia la opinión  pública  cuando  se  trate  de  materia  impositiva,  legislación,  mejor aprovechamiento de la tierra, planificación y demás aspectos relacionados con la propiedad raíz.

Articulo  2°.  El profesional  inmobiliario  tiene  la obligación  de  estar  al tanto  de  las condiciones del mercado de bienes raíces, pues entre otras, ocupan el primer lugar en función orientadora del cliente sobre el valor justo de la propiedad inmobiliaria.

Artículo 3°. Es función importantísima de los profesionales inmobiliarios, la protección del cliente  contra fraudes, abusos o prácticas  inmorales  en el campo  de los bienes raíces. En consecuencia, tienen el deber de ayudar a prevenir cualquier acción dañina al público, así como cualquier acto que ataque la dignidad e integridad de la profesión inmobiliaria. Si la práctica de tales actos proviniese de algún miembro de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios, es deber de quien de tal cosa se enterase el rendir las pruebas necesarias al Consejo Nacional de Directores de dicha Asociación con el fin de  que,  de  acuerdo  con  los  estatutos  de  la  misma,  se  proceda  a  la  sanción  del infractor de este código de ética.

Artículo 4°. Al aceptar una propiedad para su administración  o venta, el profesional inmobiliario deberá conocerla antes de administrarla u ofrecerla en el mercado con el objeto de evitar cualquier error para con su cliente, exageración de cualidades del bien ofreciendo  y ocultación  de informe sobre el mismo ya que la veracidad de sus tatos deberá ser la directriz de las acciones de profesional inmobiliario.

Artículo 5°. El profesional inmobiliario no deberá realizar operaciones en las qué por cualquier  causa  se lesionen  los intereses  de algunos  de los contratantes,  o de un tercero, o de algún colega profesional inmobiliario.

Artículo  6°. El profesional  inmobiliario  no debe contribuir  a asentar datos falsos en escrituras  u  otros  instrumentos  públicos,  ni  a falsear  declaraciones  ante  cualquier autoridad. La integridad en todos sus actos será la pauta de la buena impresión que debe causar a sus clientes, correspondiendo así a la confianza en él depositada.

Artículo   7°.  El  profesional   inmobiliario,   al  usar  cualquiera   de  los  métodos   de publicidad, deberá ser muy cuidadoso de la veracidad de los datos que en el anuncio aparezcan, ya que el método elegido deberá presentar y reflejar la realidad exacta y por ningún  concepto deformarla.

Artículo 8°. El profesional inmobiliario, para protección de las partes que intervengan en una  operación,  procurará  que  consten  por escrito  todos  los datos,  promesas  y convenios   relacionados   con  cada  transacción.   En  los  documentos   relativos   se consignará el acuerdo exacto al que lleguen los interesados quienes firmarán de conformidad conservando cada uno un tanto y quedando otro en poder del profesional inmobiliario para su constancia y archivo.

SECCION SEGUNDA. RELACIONES CON EL CLIENTE.

Artículo  9°.  El  aceptar  cualquier  negocio  de  un  cliente  lleva  involucrado  en  la conciencia  del  profesional  inmobiliario  el  compromiso  de  promover  y  proteger  los intereses del mismo. Esta es una obligación de lealtad para con quien le ha confiado algún negocio. Este deber que es de capital importancia trae aparejado en si mismo la necesidad  de obrar con absoluta  justicia y honradez  para con todas las partes que intervienen en una transacción.
Artículo  10°.  En la garantía  de los intereses  que  han  sido  puestos  en manos  del profesional inmobiliario,  ésos deberán informar a su clientela con absoluta veracidad sobre las:

Cualidades y defectos del bien raíz que se le proporcione o del que desee.

De la facilidad o dificultad de realizar la operación propalada.

En general de todas las circunstancias que puedan rodear al negocio que se   le ha encomendado.  Asimismo el profesional inmobiliario  jamás deberá oponerse a que alguna  de  las  partes  interesadas  en  la  transacción  consulten  con  un  abogado, notario u otros profesionales sobre:

Los problemas que atañen a la propiedad

Las restricciones o limitaciones que puedan pesar sobre la misma
Las  afectaciones,  etc.,  que  pudieran  limitar  el  uso  o  goce  del  bien  sobre  el que desee operar.

Si su estabilidad estructural es correcta

Si los materiales usados en la construcción son los indicados.

En general, el profesional inmobiliario  brindará  facilidades a todos aquellos técnicos en distintas materias que la clientela desee consultar en una operación sobre cualquier bien raíz.
Artículo 11°. Los honorarios que cobre el profesional inmobiliario deberán ser la justa compensación  a  su  trabajo  y  conocimientos  sobre  la  materia  de  acuerdo  con  la costumbre de la plaza en la que esté situado el bien.
Estos honorarios  podrán calcularse  con base en un porcentaje  sobre el monto de la contraprestación en el caso de compraventa o arrendamiento, o sobre el ingreso bruto o neto en caso de administración, o bien como monto fijo en cualquier caso.

En ningún caso deberá cobrar un “sobreprecio”, ya que esta costumbre se considera como injusta  compensación  en detrimento  de los intereses,  en particular  del cliente vendedor.

Artículo 12°. En caso de que el profesional inmobiliario se interese por adquirir para sí o para su compañía  alguna  propiedad  que le ha sido propuesta  para  su venta por algún cliente, deberá informarle de este deseo y sugerirle que algún perito practique el avalúo del inmueble en cuestión y sobre esa base, si ambas partes están de acuerdo, deberá realizarse la operación.

Artículo 13°. Al otorgársele al profesional inmobiliario una carta de opción de venta en exclusiva  contrae  con  el  cliente  el  compromiso  de  trabajar  preferentemente   este negocio. Por lo anterior el profesional inmobiliario  deberá instruir a su clientela sobre las ventajas que para ambas partes representará el otorgar dicha exclusividad.

Artículo  14°. Cuando el profesional  inmobiliario  al efectuar un pago por cuenta del cliente  obtenga  alguna  rebaja  o  descuento   la  bonificación   quedará  siempre  en beneficio del cliente.

Artículo 15°. El profesional inmobiliario será extraordinariamente  celoso en la guarda del Secreto Profesional.  Por ningún motivo exteriorizará  opiniones ni dará datos por confidenciales  que éstos sean sobre la situación de sus clientes o sobre aquello que bajo el sigilo profesional le hubiere confiado su cliente.

Artículo  16°.  Al  emitir  un  juicio  sobre  el  valor  de  una  propiedad  el  profesional inmobiliario  deberá efectuar un análisis cuidadoso de toso los factores que rodeen y puedan efectuar el negocio a tratar.
Jamás deberá emitir opiniones del valor de un bien en el cual tenga interés presente o pueda  tenerlo  a  menos  que  esta  circunstancia   sea  puesta  en  claro  delimitada perfectamente  ante  el  solicitante.  Nunca  deberá  emitir  opinión  sobre  el  valor  de propiedad  de  las  que  no  tenga  experiencia  estando  obligado  en  estos  casos  a consultar  a  un  valuador  experimentado  en  la  plaza.  Todas  las  circunstancias  que medien en estos casos deberán ser revelados al cliente.

Artículo  17°.  Para  anunciar  una  propiedad  el profesional  inmobiliario  deberá  pedir autorización  del propietario.  Nunca anunciará  el profesional  inmobiliario  propiedades que no le hayan sido ofrecidas directamente por el dueño ya que si la oferta proviene de otro compañero deberá pedir autorización por escrito a éste para utilizar cualquier medio de propaganda sobre ese inmueble.

Artículo 18°. El profesional inmobiliario procurará que las ofertas que le hicieren sobre las  propiedades  que  tenga  en  venta  obren  por  escrito.  Tendrá  la  obligación  de mostrarlas al propietario, cualquiera que estas fueren, con objeto de normar su criterio y ponerle en condición de decidir sobre las bases presentadas.

SECCIÓN  TERCERA.  RELACIONES  CON  OTROS  PROFESIONALES INMOBILIARIOS.

Artículo   19°.  El  profesional   inmobiliario   no  debe   buscar   ventajas   sobre   otros compañeros  y es su obligación  compartir con ellos la experiencia  y preparación  que haya adquirirlo a través de sus estudios y la práctica en distintas transacciones.

Artículo 20°. Si sugiere alguna dificultad entres dos Profesionales  Inmobiliarios de la misma organización el arbitraje del asunto deberá ser sometido ante un tribunal compuesto  por  personas  elegidas  de  entre  los  miembros  de  la  organización  de acuerdo  con los estatutos de la misma y nunca ante tribunales del fuero común. El profesional inmobiliario deberá someterse al fallo emitido por el tribunal aludido.

Artículo  21°. Cuando el profesional  inmobiliario  esté acusado de prácticas fuera de ética y no se sienta culpable deberá voluntariamente presentar los hechos pertinentes al órgano que señalan los estatutos al Consejo Nacional de Directores.

Artículo  22°. El profesional  inmobiliario  de abstendrá  de hacer comentario  sobre  la actuación en los negocios de otros profesional inmobiliario de su misma asociación. Si su opinión  es oficialmente  solicitada  éste deberá ser dada con absoluto  apego a la realidad con cortesía y con integridad Profesional.

Artículo 23°. El profesional inmobiliario no aceptará una exclusiva que tenga vigente otro profesional  inmobiliario.  Deberá respetar  los derechos  del primero hasta que el plazo de dicha  exclusiva  venza, aún  en caso de que  el propietario  desee  darle  la exclusiva. Asimismo el profesional inmobiliario que acepta una opción se compromete a  no  ceder  sus  derechos  a  un  tercero  sin  el  conocimiento  y  consentimiento  del profesional inmobiliario inicial y del propietario.

Artículo 24°. El profesional inmobiliario deberá cooperar con otros Profesionales Inmobiliarios en el registro de ventas, distribuyéndose  las comisiones sobre las bases convenida. En caso de exclusiva de venta, el profesional inmobiliario  debe tratar con su compañero profesional inmobiliario quien le dio la propiedad para su venta y no con el propietario.

Artículo  25°.  Un  profesional  inmobiliario  no  deberá  solicitar  los  servicios  de  un empleado de un colega, sin el consentimiento y conocimiento del mencionado colega.

Artículo  26°. El anuncio  de venta,  renta o permuta  de una propiedad  no debe ser localizado en ésta por más de un profesional inmobiliario.

Artículo  27°. En el mejor interés de la sociedad,  de sus asociados  y de su propio negocio,  el profesional  inmobiliario  debe  ser  legal  a su  organización  local  de  bien raíces, a sus compañeros y activo en su trabajo.